|
Querido amigo/a, cuando el Señor ponía
en nuestras manos este sitio web dábamos por sentado que tu ya
habías confiado en Jesús
como tu Salvador y Redentor y que
en consecuencia lo reconocías como "Señor
de tu vida". Esto te permitiría
comprender "espiritualmente" el contenido de cada página, dado
que las "cosas espirituales" únicamente pueden ser entendidas
por aquellos que tienen el "Espíritu de Cristo" morando dentro
de ellos.
Sin embargo, con el correr del tiempo
"en el aire" nos hemos dado cuenta que muchos amigos que se
han acercado no conocían a Jesús o apenas si habían oído algo acerca de
Él.
Si esta es tu situación:
- Si sientes en lo profundo de tu ser
que algo no está bien,
- Que tu vida tiene un vacío que no
consigues llenar con nada,
- Que todo lo que intentas no hace
más que traer frustración y desilusión a tu vida;
- Que por más que te esfuerzas no consigues
superar el dolor;
- Si no puedes perdonar y ser libre
de ese daño inmerecido que recibiste;
permítenos asegurarte que este puede ser el momento más importante de
tu existencia:
Jesús
está llamándote ahora mismo,
pues ese vacío en tu interior es "Su lugar", y
Él es el único que puede llenarlo con "Su vida".
Piénsalo: este es el día más importante
de toda tu vida; pues es el primer día del resto de tu vida; y cómo la
vivas de ahora en adelante depende exclusivamente de esta decisión: Aceptar
o no a Jesús como tu Salvador y Señor.
A pesar de que sabemos sin lugar a dudas que reconocer a Jesús
como tu Señor es lo más importante que decidirás
en esta vida, Dios mismo te dice que esta decisión es trascendente
"porque todo aquel que invoque el nombre del
Señor será salvo. Romanos
10:13 (RVA)
Sin embargo, fíjate el amoroso
cuidado de Dios para invitarte a entregarle tu vida: Jamás te pedirá
que lo reconozcas como tu señor sin tener conocimiento de quién
es Él. Dios te pregunta:
¿Cómo, pues, invocarán a aquel
en quien no han creído?
¿Y cómo creerán a aquel de quien no han oído?
¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?
¿Y cómo predicarán sin que sean enviados?
Romanos 10:14 y 15 (RVA)
Y justamente para acompañarte
a encontrar todas estas respuestas en la Biblia es que Dios nos ha puesto
aquí mismo. Por todo esto amigo/a, te invitamos a que piques sobre
el siguiente link. Conocerás un poco más de Aquel que hace
más de 2000 años voluntariamente pagó el altísimo
precio de tu rescate con Su propia vida.

Por lo tanto, respetuosamente
te invitamos a disponer tu corazón buscando a Dios, y sencilla pero eficazmente
elevarle junto con nosotros esta oración que sigue a continuación, que
es tan solo uno de los tantos modos de acercarse a Jesús:
|
"Padre
Celestial, así como se hace Tu voluntad en los cielos y en esta
tierra, hoy vengo ante Ti, para pedirte que también en mi vida se
haga Tu perfecta voluntad.
Señor, he oído, conocido y creído acerca de Tu Hijo Jesús, y en
este día lo acepto como mi Señor, reconociendo que Él murió por
mí, llevando sobre Sí todos mis errores, y he conocido también que
Tú lo levantaste de los muertos para coronarlo Rey.
Padre mío, te pido que por Tu gracia perdones todos mis pecados,
me adoptes como Tu hijo y me recibas en Tu familia a mi también.
En el nombre de Jesús, Amén".
|
Querido amigo/a, si has
pronunciado con tus labios esta oración de fe, y desde lo profundo e íntimo
de tu corazón has creído en cada una de las palabras que manifestaste,
permítenos:
- En primer lugar recordarle que Dios
quita, borra, destruye, limpia y deshace todo pecado, pero conserva
tu ser tal cual eres (no olvides que Él es tu creador). La gran diferencia
consiste en que queda en ti solamente lo que es agradable delante de
los ojos de tu Salvador.
-
En segundo lugar tener
el privilegio de ser los primeros (después de Dios) en decirte:
¡¡¡ BIENVENIDO
A LA FAMILIA DE LA FE CRISTIANA !!!
Nos extendemos en un abrazo que rodee tu corazón y oramos también
para que hoy mismo experimentes la presencia de Dios en tu vida; esta
"nueva vida" que de ahora en adelante nunca más será aquello
que fue y que has abandonado a los pies de Jesús.
-
Y por último, busca
una iglesia donde congregarte, pide ayuda, busca un pastor, o un diácono,
o a un amigo creyente o escríbenos. Cualquier persona "llena
de Cristo" te reconocerá como hermano de fe y te ayudará como
otros han hecho con nosotros. Confía en Dios, acércate a una iglesia
y comienza a disfrutar de la "verdadera vida".
Dios te bendiga en abundancia !!!
Me despido abrazándote
en el amor infinito de Dios.
Untitled Document

Nosotros nos alegraremos por tu salvación,
y en el nombre de nuestro Dios alzaremos bandera.
Cumpla Jehovah todos tus anhelos. Salmos 20:5 (RVA)
En su servicio,


|