El término "rutina"
no aparece en La Biblia. Por lo tanto, debemos buscar su definición
en el diccionario castellano, donde encontramos: "Costumbre o
hábito adquirido de hacer las cosas por mera práctica y sin razonarlas".
El presente estudio nos invita entonces
a reflexionar sobre todas aquellas cosas que nos han condicionado de
tal forma que las ejecutamos automáticamente, sin siquiera razonarlas.
Y mientras escribo, vienen a mi mente como una catarata las más
variadas situaciones que se pueden convertir en rutinarias; como por
ejemplo:
- Cepillarse los dientes,
- Detenerse todos los días en el
mismo "kiosco" para comprar el periódico,
- Cargar combustible en nuestro vehículo
siempre en la misma "estación de servicio",
- Tomar el mismo micro para trasladarnos,
- Tomar siempre el mismo camino para
llegar a nuestro trabajo o actividad diaria,
- Saludar por compromiso sin detenernos
a pensar en quien se saluda,
- Cuántas veces por día le decimos
a los que tratamos: ¿Cómo estás hoy? cuando en realidad lo que menos
deseamos es que nos cuenten todo lo que les pasa,
- Concurrir a los cultos de la
iglesia,
- Orar,
- etc. etc.
Ahora bien: ¿es mala la rutina? La rutina
en sí misma no es ni buena ni mala; lo que en realidad importa es aquello
que se vuelve rutinario.
Por ejemplo: cepillarse los dientes
diariamente es por demás saludable y la mayoría de los que lo hacemos
sabemos que de tanto ejercitarnos se ha convertido en un simple hábito
que no necesita de nuestro razonamiento. Podría decirse que es un
"buen hábito rutinario".
Por el contrario, concurrir a los
cultos de la iglesia en la que te congregas jamás debiera convertirse
en un "hábito rutinario"; pero para cuántos es así !!! No
será novedad para ti mi hermano que reconozcamos que muchos seres
humanos creen que con Dios se cumple cada domingo acercándose a la
iglesia y para el lunes a la mañana se les acabó el espíritu de cristiandad.
Por lo tanto, volvemos a ver caras amargadas, no hay brillo en sus
ojos, se vuelve a la rutina de trabajo y con ella se deja de lado
a nuestro Todopoderoso, Imaginativo, Creativo y No Rutinario DIOS
!!!
Mi hermano, si te sientes cómodo con
tu actual modo de vivir, no te molestes en terminar de leer esta reflexión.
Si por el contrario, a ti tampoco te gustan "las rutinas"
que este mundo impone, te invito a que descubramos juntos todo lo
que Dios tiene para decirnos al respecto. Dios nos pide claramente:
Roma 12:2 (RVA) No os conforméis a este mundo; más bien, transformaos
por la renovación de vuestro entendimiento, de modo que comprobéis
cuál sea la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.
Amigo mío, con tu mano en tu corazón,
¿dime si alguien alguna vez te dijo que DIOS DESEA QUE COMPRUEBES
SU VOLUNTAD, y no que le creas como un autómata? Pues bien, Dios mismo
aquí te lo está diciendo !!!
ADVERTENCIA: Estoy expresando que
Dios autoriza que comprobemos su buena voluntad, que nada tiene que
ver con poner a prueba a Dios. CUIDADO.
Parece un simple
juego de palabras, pero en realidad, ambas cosas son diametralmente
opuestas, y son la base de la que se vale nuestro adversario el diablo
para tendernos la trampa mortal, dado que lo único que él quiere es
que no conozcamos nada o lo menos posible acerca de Quien ya lo ha
derrotado: Dios. Y no contento con esto, si no logra impedir que oigamos
La Palabra de Dios, tratará por todos los medios a su alcance que
dudemos de todo cuanto la misma Palabra de Dios nos dice.
Y digo bien, trampa
mortal, por cuanto si no llegamos a "gustar" la voluntad
de Dios, jamás le conoceremos y entonces muy difícilmente lo amemos,
que implica automáticamente no entregarnos a Él y despreciar así el
regalo de la salvación y vida eterna que Dios ha puesto a nuestra
disposición con tanto dolor, paciencia y amor a través de Su Hijo
Jesucristo.
Ahora bien, este Padre Celestial que anhela
que no caigas en la rutina, te está proponiendo claramente que
"NO TE CONFORMES AL MUNDO EN QUE VIVIMOS Y SUS CIRCUNSTANCIAS"
sino que muy por el contrario halles en Él la plenitud que todo
ser humano busca. ¡Cuántas veces buscamos afuera, cuando en realidad
la plenitud que anhelamos está "dentro nuestro"! Pero este
no es el tema de hoy, lo trataremos en otra oportunidad.
Lo que estoy tratando de decirte es
que tu tienes que tomar tu decisión:
- Le crees a Dios o no.
- Te decides a seguirlo o te dejas
llevar por la corriente de este mundo de maldad.
- Dios no te obliga, nunca lo hará,
pues respeta absolutamente tu libertad de decisión.
- Por lo tanto amigo y amiga, debes
de decidirte, Dios marca la diferencia, con o sin Él. Tu debes elegir,
y no puedes eludir esa responsabilidad, pues cotidianamente debes
tomar decisiones, te guste o no, debes hacerlo. Por lo tanto, viéndote
diariamente obligado a elegir, ¡Qué mejor manera que hacerlo CON
DIOS!
Nuestro amoroso Padre aquí te presenta
un desafío apasionante (como para comenzar a salir de la rutina que
te seca por dentro): RENOVAR TU MENTE !!!
RECORDEMOS:
- El único modo de renovar tu mente
es cambiando tus viejos sistemas de pensamiento por los que Dios
te da.
- La base de todo creyente es la
fe.
- No puedes creer o tener fe en aquello
que no conoces.
- No puedes conocer aquello que no
has oído.
- No puedes oír sin haber quién predique.
Por lo tanto, el proceso de acercamiento
al conocimiento de La Palabra de Dios es el siguiente:
- Un maestro o predicador.
- Poner lo mejor de ti para que al
oír, verdaderamente comprendas lo que escuchas.
- Llegar a creer aquello que has
conocido después de haberlo comprobado;
- Y recién entonces llegar a tener
verdadera fe, y no solo un lindo sentimiento, sino sólida, genuina
y poderosa fe en tu diario vivir.
Amigos de mi corazón, existen muchos
modos de "Salir de la Rutina", pero uno solo para Dios: Que
cumplamos con Su buena y perfecta voluntad.
Y nosotros Sus hijos para alcanzar
ese cumplimiento:
2Cor 10:5 (RVA) Destruimos los argumentos y toda altivez que se levanta
contra el conocimiento de Dios; llevamos cautivo todo pensamiento
a la obediencia de Cristo,
BREVE REFLEXIÓN ACERCA DE LA ORACIÓN:
Otro aspecto "rutinario" que muchos ejercen sin siquiera razonarlo
es la oración. La mayoría de las personas fuimos instruidas acerca del
"rezar", que consiste en la repetición reiterada y sistemática
de expresiones pre-elaboradas con el fin de intentar agradar a Dios.
Sin embargo, a ti que rezas todos los días quiero preguntarte: ¿Con
cada palabra que pronuncias, entregas todo tu corazón y tu entendimiento,
o caes en el error de repetir y repetir hasta acabar con la lista que
te impone el tipo de rezo que has elegido?
¿Sabes porqué te pregunto esto?
Sencillamente porque si al rezar pones
toda tu atención y confirmas con tu corazón cada pensamiento, entonces
en verdad estás comunicándote con Dios; mientras que si repites lo
más rápido posible cada frase con el fin de "cumplir" con
tu rezo, estas cayendo en la trampa de hablar sin pensar, lo que te
lleva a las "vanas repeticiones", sobre lo que Dios tiene
algo interesante que decirte:
Mateo 6:7 (RVA) Y al orar, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles,
que piensan que serán oídos por su palabrería.
Personalmente no estoy en contra de
las oraciones pre-elaboradas, aunque mucho podría discutir acerca
de su contenido. Sigo pensando que lo que La Biblia enseña es que
a Dios le agrada que nosotros Sus hijos "hablemos con Él"
de un modo natural, como quien habla con un amigo. Hermano, Dios es
real, está vivo y escuchándote siempre; por lo tanto, si vas a invertir
de tu precioso y escaso tiempo terrenal en comunicarte con Él, piensa
muy bien el modo de hacerlo, no vaya a ser que sin pretenderlo te
encuentres arrodillado en la intimidad de tu habitación hablando solo,
pues como acabamos de ver, Dios no invierte de Su tiempo para escuchar
"vanas repeticiones". Piénsalo !!!
Te pregunto: ¿Quieres salir de la
rutina, quieres abandonar costumbres o hábitos adquiridos de hacer
las cosas por mera práctica y sin razonarlas?
Si tu respuesta es afirmativa; bien
amigo, vamos entonces a cerrar el estudio de hoy acerca de "Salir
de la Rutina", recordando algunos versículos que ya hemos compartido
en otros trabajos y que sin duda te brindarán una pauta acerca de
qué cosas son importantes para Dios y Él anhela que te involucres
y comprometas en ellas:
Mateo 25:34 (RVA) »Entonces el Rey dirá a los
de su derecha: "¡Venid, benditos de mi Padre! Heredad el reino
que ha sido preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis
de beber; fui forastero, y me recibisteis;
36 estuve desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; estuve
en la cárcel, y vinisteis a mí."
37 Entonces los justos le responderán diciendo: "Señor, ¿cuándo
te vimos hambriento y te sustentamos, o sediento y te dimos de beber?
38 ¿Cuándo te vimos forastero y te recibimos, o desnudo y te vestimos?
39 ¿Cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y fuimos a ti?"
40 Y respondiendo el Rey les dirá: "De cierto os digo que en
cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí
me lo hicisteis."
Amigo y amiga mía, desde hoy no tienes
excusa, pues no puedes decir que no sabes cómo romper con los hábitos
rutinarios que pueden arruinar tu vida.
Personalmente prefiero invertir todo
el tiempo que puedo en hacer todo lo que sé que a Dios le agrada,
y sin pensarlo más me impulso a cumplirlo.
Y te doy testimonio:
Un día Dios me llamó y no dudé en
decirle "Señor; heme aquí". Ese día recibí una visión de
que alcanzaría a millones de personas con el mensaje del evangelio,
las "Buenas Nuevas de Jesús". Hice mío el llamamiento, tomé
la decisión, asumí el compromiso y acepté la responsabilidad, consciente
de que tendría que abandonar muchas cosas "de este mundo"
si quería alcanzar este superior objetivo espiritual.
¿Y qué ocurrió?:
Entre otras muchas cosas, nació "Palabras
de Vida y Correo Cristiano", casi de la nada, con apenas diez
o doce amigos en Argentina, donde vivo; y apenas once meses después
formamos una Cadena de 1650 Amigos en 35 países alrededor del mundo.
Dime hermano, ¿conoces un modo mejor
de "salir de la rutina"?
Hoy recibo aproximadamente quince
mails por día, y respondo a todos personalmente. Dios ha cambiado
mi escala de valores. Ahora conozco lo que para Dios es importante:
TU VIDA !!! Jesús me enseñó a valorarla como Él la valora: tanto
que la compró con Su propia sangre.
No es frecuente que incluya en estas
reflexiones experiencias personales, pues pretendo que sea la Palabra
de Dios la que se exprese por sí misma; pero he entendido que lo que
nos ocurre con Correo Cristiano es una clara y palpable muestra de
lo que puede ocurrir con tu vida si le permites a Dios tomar el control.
No tengo idea de qué es lo que Dios
tiene preparado para ti, pero de algo estoy absolutamente seguro:
LO TIENE DISPUESTO DESDE ANTES DE
LA FUNDACIÓN DEL MUNDO.
La gran pregunta es ¿LO QUIERES?
Oro a Dios pidiéndole que te cubra
con Su amor y misericordia, y ponga en tu corazón tanta luz que te
resulte imposible dejar de aceptar Su especial invitación para llenar
de gozo tu vida.
Hasta la próxima.
Me despido sumamente agradecido
y lleno del amor del Señor.
|